«Rumbo al apocalipsis de las instituciones y la sociedad peruana» por: Gral. Gustavo Bobbio Rosas

Escribe: General EP (r) Gustavo Bobbio Rosas

Estuve meditando el título, no porque buscase algo de impacto, sino para dar la exacta situación que paso a analizar, de terribles efectos para nuestra sociedad y que nos lleva al camino de la total destrucción moral e incluso socioeconómica, mal que algunos podamos vivir con cierta comodidad, escapando por pura suerte de la delincuencia y viendo cómo todo se va embarrando a nuestro alrededor.

Podemos observar en el cuadro, los pagos realizados por Odebrecht a TODOS LOS EXPRESIDENTES VIVOS (incluyendo al presunto suicida) y a sus esbirros. Según información periodística abierta, incluso el futuro candidato Julio Guzmán, habría recibido cuatrocientos mil dólares, claro nunca se sabe si llegará, así que mejor aseguramos. Toda la “élite” política peruana está, como vemos, embarrada hasta el cuello, incluida la sempiterna y nunca visible Susana de la Puente.

Lo que muchos no llegan a comprender es que esos $ 45´129,868.00, en realidad representaron para los peruanos más de mil millones de dólares, en sobrecostos y construcciones mal hechas, que como todos hemos sido testigos, en algunos casos se han caído en tres o cuatro años.

Si fuesen solo los políticos ya estaría muy mala la situación, dado que ellos son los que enrumban (o deberían hacerlo) la vida nacional, en lo económico, social, educativo, sanitario y todos los aspectos de la vida humana, además de que, con el manejo de la prensa y la televisión, que encuentra su sustento económico en el avisaje estatal, sea este abierto en forma de anuncios u oculto, mediante entrevistas y artículos mañosamente diseñados, encaminan a la población en un sentido u otro, encumbran o defenestran a cualquier persona, según las necesidades del grupo en el poder del momento.

Sin embargo, la cosa es mucho peor, no solo están en la olla de la corrupción los políticos y dueños de medios de comunicación, sino muchos de los periodistas, jóvenes y viejos, famosos e ignorados, lo que terminaría de cerrar el acceso real a información verdadera. En ese marco de desinformación, el diario El Comercio, prácticamente ha monopolizado la información al comprar, en forma abierta y desafiando cualquier regulación en contrario, casi todos los periódicos nacionales, escapando a su control unos cuantos, como el que estás leyendo y haciendo lo mismo con los canales de televisión.

Agreguemos a eso los diferentes círculos de corrupción dentro del Poder Judicial, algunos de los cuales ya han sido descubiertos; se ha dado orden de captura contra algunos magistrados, pero hay muchos que aún se sienten intocables y lo peor, son aquellos que sospechamos existen, aunque no ha sido posible determinar. Sobre IDL, que ha liderado parte de la lucha, también han caído sombras, ya que al parecer se parcializaría cuando se trata de determinados miembros de su círculo y no olvidemos la cercanía de Gorriti con Toledo y su entorno, esperamos que todo esto haya sido superado y realmente estén en la lucha por el Perú y no por obtener beneficios personales como lograr manejar el país en la sombra y encumbrar candidatos para el 2021. 

En el caso de las Fuerzas Armadas y más específicamente del Ejército, ya que de ahí han provenido los golpes de Estado, podemos decir que, al General Velasco, la Constitución de 1933, vigente en esos momentos, lo amparaba, leamos: “Artículo 213.- La finalidad de la fuerza armada es asegurar los derechos de la República, el cumplimiento de la Constitución y de las leyes y la conservación del orden público”. Cabe mencionar que a Velasco no se le ocurrió modificar la constitución a su favor.

Cuando se forma el Congreso Constituyente, estos cambian el sentido del artículo mencionado en la Constitución de 1979: “Artículo 275.- Las Fuerzas Armadas ….. Tienen como finalidad primordial garantizar la independencia, soberanía e integridad territorial de la República. Asumen el control de orden interno en situaciones de emergencia, de conformidad con el Artículo ….”, lo que es exactamente repetido en la Constitución de 1993 en el Artículo 165. Podemos observar claramente que las Fuerzas Armadas ya no tienen nada que ver con la Constitución ni el cumplimiento de las leyes, en otras palabras, quedamos en manos de la casta política que ya hemos visto en lo que han convertido al país.

Pero, y aquí viene lo grave, no contentos con eso, los presidentes se han empeñado en ir degradando al ejército, al intervenir en los ascensos para favorecer a sus áulicos, muestra de eso son los vergonzosos comandantes generales que hemos tenido, salvo muy contadas excepciones, y nos preguntaremos y ¿eso para qué?, ¿no sería lo correcto tener un ejército fuerte, con mandos capaces? Nada más lejos de eso, sin ningún sentido de Patria o defensa del país y buscando solo fines propios, para tener maniatadas a las FFAA, lo más práctico es poner a la cabeza a gente corrupta o descerebrada, mejor si poseen ambas características cosa que, al menor intento de desobediencia, se les hace recordar lo que han hecho y asunto concluido.

Alguien podría pensar que exagero, pero pruebas al canto, el general Reynoso y el general Donayre, excomandantes generales del ejército, condenados por ladrones, uno en la cárcel y el otro actualmente fugitivo, y eso por hablar solo de lo demasiado evidente. No es que todos seamos así, lo que sucede es que justamente buscan su gente, como ya he explicado. Son legión los comandantes y coroneles honestos, pero que justamente por eso no llegaron más lejos. Hay también otros generales presos por delitos comunes o fugitivos.

Debe cambiar radicalmente el ingreso a oficiales de las fuerzas armadas. Quien desee ser soldado, aviador o marino, debe ingresar al servicio militar y sus camaradas deben elegirlo para pasar a ser cabo, sargento, suboficial, técnico, alférez y así sucesivamente hasta llegar a general y el comandante general del ejército debe ser elegido por el Consejo de Oficiales Generales, sino la cosa se va pudriendo desde el inicio, cuando muchas veces se asciende a Cabo al asistente, es decir al ayuda de cámara del oficial, sin tener en cuenta sus capacidades, pero quizás esto lo entiendan solo los militares.

Este malestar moral se extiende a todo el aparato estatal incluyendo las diversas instituciones del Estado; es curioso como aun las buenas universidades nacionales tienen graves problemas con la puntualidad y responsabilidad de sus docentes, los mismos que, al laborar simultáneamente en universidades particulares, ahí cambian radicalmente, pero es que en un lado se aplica la maldita tolerancia de Toledo y en el otro simplemente se les echa, por lo que su accionar encaja perfectamente en lo que Kant llamaba el imperativo hipotético, es decir reacciono de acuerdo a alguna recompensa o castigo, no porque “debe ser así”.

Es normal que muchos alumnos traten de copiar en los exámenes y en ese sentido, yo vivía en un sueño, pensando que en mi época nadie copiaba, sueño que se cayó de golpe un día que, saliendo de la universidad cargado de folders para ir a calificarlos en casa, algunos se cayeron en la puerta del taxi, solícito el chófer bajó a ayudarme y de paso me dijo “provecho”. Lo entendí como que lo decía por el trabajo que tenía, pero durante el viaje me aclaró su comentario, acertadamente había calculado más de cincuenta trabajos y me espetó “por lo menos cinco mil soles”. Ante mis protestas de honestidad, me contó que toda su vida, desde primero de secundaria, había pagado por aprobar en muchas materias, dependiendo su nota del monto abonado.

Bueno, les cuento que estudié en Guadalupe y nunca vi ni escuché eso, pero, al tratar de verificar la afirmación del taxista, que me comentó había sido compañero de carpeta de un famoso jugador, recordé que un familiar también había estudiado en ese colegio y él me confirmó totalmente lo que me habían contado. Al parecer, Guadalupe era una isla en ese mar de corrupción en que ya entonces, hace cincuenta años, estaba sumido parte del sistema educativo. Al niño peruano se le acostumbra a pensar en el delinquir desde que, muy pequeño, ponen a alguien a cuidar los exámenes, es como decirle “sé que eres un delincuente listo a copiar, para que no lo hagas te pongo un guardián”, pero no pensamos en eso, igualmente, si los docentes llegan tarde, es un acuerdo tácito de que todos pueden hacerlo.

Todos hablamos, criticamos, comentamos y ¡oh maravilla! Cuando se habla de algún acto incorrecto, todos se ponen del lado correcto, aun los que manifiesta y evidentemente son delincuentes. Honestamente no le veo, por ahora, ninguna salida al país. Para ser candidato a la presidencia o al congreso, hay que pertenecer a un partido político y los dueños de los mismos los emplean como medio de vida y van calculando no las posibilidades de ayudar al país sino de sobrevivir, vendiendo cupos, haciendo alianzas a veces contra natura, y por último calculando con quién a la cabeza podrían conseguir auspicios económicos, que como hemos visto normalmente vienen para luego poder estafar al país, con la complicidad del presidente electo, gracias a los millones que invirtieron en su campaña. Finalmente, el país queda más empobrecido, las empresas que invirtieron en el candidato y el presidente o alcalde con sus cómplices, más ricos y a esperar las siguientes elecciones. ¿Cuántos años más deberemos los peruanos pagar peajes cada cinco kilómetros, para solventar los robos de todos estos malnacidos expresidentes y su gavilla? ¿arreglará alguien este desaguisado?

Debemos también considerar lo siguiente, VIVIMOS MAL, CON UN SISTEMA DE SALUD Y EDUCACIÓN CON NIVELES DE UN PAÍS AFRICANO POBRE. DE SEGURIDAD NI QUE DECIR. Sin embargo algunos entran a la universidad, luego de cinco o más años se compran su carrito, salen de los conos y dicen “qué bien está el Perú”, otros repiten como loros “el PBI ha mejorado”, se dan cuenta cuando miran a su familia que sigue en los conos, a la que muchas veces ya ni visitan, cuando alguien les roba el auto o cuando algún “artista” de la Tv, o dijo de alguna autoridad los atropella o por último a ellos o algún familiar los mata una bala perdida, de un delincuente o policía. Ni que hablar de la contaminación del aire o los alimentos. Por supuesto que hay un grupo a cubierto de todo esto, con colegios donde sus hijos aprenden 2 o 3 idiomas, comen y viven en otras condiciones y por supuesto van a clínicas. 

El Perú tiene soluciones, somos un país rico y tenemos una población inteligente, trabajadora y con ganas de salir adelante, todo está en llegar a construir algo y que esas ganas pasen a ser acción, claro que cada día que pasa la situación se nos complica un poco, por ejemplo ppk, minutos antes de irse, concesionó el mar del norte peruano para minería ¿imaginan tanta miseria moral? ¿cuánto recibió el miserable por ese hecho?

Por el lado de la educación, he presentado una línea de acción en mi video en youtube “jóvenes preparados para un mundo globalizado”. Saludos.

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