«MEF y el salario mínimo ¡nuevamente!» por: Eco. Germán Lench

Por: Germán Lench
Economista

El Ministro de Economía y Finanzas declara sobre el Plan de Competitividad que se viene elaborando recién, pero de forma contundente cuando se le pregunta sobre el aumento del salario mínimo dice que no tiene información para definir el aumento de la remuneración mínima, lo que llama la atención tratándose de un funcionario antiguo y que ha sido vice ministro en varias oportunidades.  

Nuevamente ingresa en debate “el incremento del salario mínimo” que actualmente es de S/. 930 siendo bajo en la región.

Según opiniones a favor y en contra, unos dicen que ocasionaría mayor informalidad de las pequeñas y mediana empresas (PYMES), porque genera mas costos empresariales y que sería inoportuno en estos momentos donde no llegaremos al 3.7% de crecimiento en el PBI, por tanto generaría desempleo en vez de lo contrario y otros que es aceptable por el incremento de los precios básicos de la canasta básica familiar ya que su actualización sigue atrasada.

Pensamos que es cierto que el salario mínimo nacional es bajo para costear la canasta familiar y su aumento tendría un impacto positivo en la economía familiar, porque incrementa la demanda de bienes y servicios (educación, salud, saneamiento, sistemas de asgua) mejorando el nivel de ventas y ganancias de las pequeñas y medianas empresas y acelera el círculo económico; lo que genera satisfacción en los trabajadores y coadyuva a la estabilidad social.

Un encuentro normal entre los técnicos en su mayoría economistas que con sus matemáticas sofisticadas y supuestos macroeconómicos como la inflación, demuestran que el sueldo mínimo está atrasado por la pérdida del poder adquisitivo y los prácticos que pagan planillas, que en su mayoría afirman que es un sobrecosto para sus pequeños negocios y los llevará a continuar siendo informales porque no pueden asumir los costos de la seguridad social y encima vacaciones, recordemos, que tres de cada cuatro trabajadores no están en planilla.

Este tema nos recuerda a los pleitos ideológicos, entre explotados y explotadores, sindicatos con dirigentes con permisos por labor sindical remunerados por Ley y empresarios que usufructúan el trabajo honesto como los services, (empresas privadas intermediarias, que brindan servicios de seguridad entre otros; estos trabajadores reciben salario mínimo mensual, pero cobran sus remuneraciones cuando las instituciones que contratan a sus empresas pagan puntual las facturas presentadas por sus empleadores, de lo contrario sus propietarios simplemente no les pagan, porque dicen que quienes han contratado el servicio no cancelaron la factura y encima aducen no tener dinero disponible).

Pero cuando se promulga la medida, las pequeñas y medianas empresas no cumplen con contratar y pagar el nuevo salario fijado por norma; no solamente por ausencia de una adecuada fiscalización estatal, sino que existe una mano de obra excedente no calificada que proviene del campo al mercado de la ciudad central.

Pero con un mercado imperfecto con falta de autoridad de trabajo, demorara en fijarse el valor real del salario mínimo; actualmente hay muchos trabajadores que no se les paga los S/.930 (empleados de restaurants entre otros), por ser gente poco calificada  o sea de baja productividad, (aunque un pobre conoce sus limitaciones por tanto no debería asumir sobre costos y prepararse por lo menos con carreras técnicas), y encima no reúnen las condiciones especializadas para tener mejores niveles de ingresos. Además los pobres no lo son por estar desempleados sino por desempeñar labores de escasa productividad y remuneración.

Lo que la migración del campo a la ciudad ha generado es que los “campesinos sub empleados” contribuyan marginalmente a la producción total, y que la competencia de esta reserva laboral mantenga los salarios bajos inclusive si la economía se enriquece, tal como lo sostenía el Premio Nobel en Economía: W. Arthur Lewis.

Esto debe tener en cuenta nota el Consejo Nacional de Trabajo, proponer que lo que se debe hacer es elaborar el Plan Estratégico Nacional Concertado (Estado –  Privados) que se implemente con una estrategia en el mediano y largo plazo y que tenga como finalidad entre otros, mejorar la distribución de los recursos para mejorar el nivel de vida de los trabajadores. 

El pensador Robert Owen decía: “La clase trabajadora puede ser perjudicada, degradada u oprimida de tres maneras: descuidándolos en la infancia, cuando se los sobre carga de trabajo o cuando se les paga bajos salarios por su trabajo.”

En este debate debe intervenir el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico CEPLAN y tener en cuenta las reglas de oro de la economía: a) toda política económica tiene ganadores y perdedores, b) todo bien o servicio tiene un precio y c) cualquier beneficio tiene un costo, entonces el debate debe abrirse, ahora esperemos ver qué sucede en el futuro con la remuneración mínima.

Se debe recuperar el mercado interno, sin flexibilizar mucho las regulaciones laborales. Este es un tema económico y político. Hay que distinguir entre sectores que proponen reformas dirigidas a mejorar el empleo, y aquellos que buscan ampliar ganancias a costa del trabajador.

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